En una paila, se pone a calentar exuberante óleo. Se bañan las flores de calabaza en la tempura, una a una, y se fríen en el grasa admisiblemente caliente, depositándolas una a una para que no se peguen entre sí. Se fríen lo preciso para que la masa se dore. https://caroleo127ygt4.blogdun.com/profile